Emprender con un nuevo negocio no es tarea fácil y es normal cometer muchísimos errores por el camino. ¡Yo he cometido unos cuantos! Algunos errores a la larga han tenido consecuencias positivas inesperadas, con lo cual, como en la vida, me han ayudado a aprender y a crecer. Hoy quiero compartir contigo algunos de los errores que yo he cometido para que puedas evitarlos tú.

1 No especializarme desde el primer momento

Cuando uno empieza a ofrecer un servicio en internet, es fácil caer en la tentación de dejarlo todo demasiado abierto y desenfocado. Movida por el miedo a perder client@s potenciales, ofrecía “de todo para tod@s”. Algo que veo en mis client@s una y otra vez cuando empiezo a trabajar en sus proyectos. No sabía lo importante que era encontrar mi nicho de mercado para especializarme y hacer una estrategia de Marketing más enfocada y efectiva. Intentando complacer a tod@s, estaba mandando al mundo un mensaje “aguado” e inconcluso con el que era más difícil conectar.

2 Elegir un dominio sin palabra clave

Hubiera sido mucho más rápido mi posicionamiento como diseñadora web si mi dominio hubiera incluido la palabra clave “diseño web”. ¡Es de cajón!

A día de hoy esto ya no tiene importantes consecuencias en el posicionamiento de mi web porque Google ya ha detectado que www.creatiburon.com habla de diseño web y me ha posicionado en ese tipo de búsquedas gracias al trabajo de SEO que he hecho desde el blog. Pero cuando estaba comenzando mi andadura, todo hubiera sido más rápido si mi dominio hubiera incluido ya alguna palabra clave por la que quisiera posicionarme.

3 Contratar un proveedor de hosting en EEUU

Cuando yo hice por primera vez mi web, no había proveedores de alojamiento en España y Europa especializados en WordPress como ahora. Tampoco había prácticamente ninguna fuente de información acerca de WordPress en español, con lo cual mis “mentores” estaban principalmente en EEUU. Y ellos en su momento recomendaban el hosting de Hostgator, que por aquel entonces era bastante bueno en cuanto a su atención al cliente. Mi inexperiencia con el SEO y con los proveedores de alojamiento en general, hicieron que durante años usara este proveedor de hosting. Hoy en día hay buenos proveedores de alojamiento españoles especializados en WordPress y con servidores en España, algo muy interesante si tu objetivo es posicionarte mejor a nivel nacional que en el extranjero.

4 No darle la importancia que merecía a la seguridad de mi web

En mis primeros años como dueña de una página web tuve varios sustos con el tema de la seguridad de mi web. Como tod@ primeriz@, al instalar WordPress dejé como nombre de usuario el que viene por defecto (admin), usé una contraseña demasiado fácil y no me preocupé por si mi proveedor de hosting estaba haciendo copias de seguridad de mi web. Por suerte, mis primeros sustos pudieron resolverse restaurando alguna copia de seguridad que había hecho mi hosting automáticamente. El problema vino cuando mi cuenta de hosting “ilimitada” dejó de hacer copias de seguridad automáticas porque era demasiado grande (típica cosa de la que te enteras demasiado tarde porque no está explicada al contratar el alojamiento).

Ahora ya he aprendido a blindar una web contra ataques de hackers, a elegir proveedores de hosting que hacen hincapié en la seguridad y a asegurarme siempre de que se están haciendo copias de seguridad periódicas de mi web.

5 No tener ni idea de SEO

Cuando comencé mi andadura como blogger no tenía ni idea de SEO. Escribía contenidos en mi blog y los difundía principalmente en rede sociales. Eran otros tiempos para las redes sociales, todavía prácticamente ni existían los anuncios de Facebook. En pleno Boom de las redes sociales nadie se paraba a pensar en el SEO.

Como soy curiosa por naturaleza, me puse a investigar el tema por mi cuenta y poco a poco me di cuenta de que el SEO era fundamental en cualquier estrategia de Marketing. Hoy en día entrego todas las webs que diseño optimizadas para buscadores e incluyo un breve cursillo sobre cómo trabajar el SEO desde el blog de tu web para posicionarla.

6 No darle importancia al tipo de contenidos que publicaba en el blog

Antes del auge del marketing de contenidos y de que hubiera tanta información disponible al respecto, los bloggers nos movíamos por instinto al elegir lo que publicábamos en nuestro blog. Yo tuve la suerte de que mi instinto me llevara a publicar contenidos didácticos pensados para ayudar a mi client@ ideal a aclarar conceptos sobre marketing y diseño web.

Después de formarme en marketing de contenidos vi que mis ideas se confirmaban y aprendía a crear estrategias de contenidos centradas en el client@ e integradas con una estrategia de SEO lo más natural posible.

7 No hacer un seguimiento después de enviar un presupuesto

Al ser una sola persona haciendo todas las funciones, tendí a centrarme en las funciones con las que me sentía más cómoda (escribir en el blog, hacer bien mi trabajo, etc.) y dejar un poco de lado aquellas que no me gustaban tanto (la parte más comercial). Es verdad que durante unos años no hizo falta que hiciera un seguimiento de cada presupuesto enviado, entraban tantas solicitudes de presupuesto que simplemente contestando a ellas tenía garantizado un flujo continuo de client@s durante todo el año.

Pero el mercado evoluciona y va cambiando. El auge del emprendimiento se frenó un poco con el tiempo y de repente ya no fue suficiente con enviar un email con un presupuesto adjunto para conseguir un@ nuev@ client@.

Hoy  en día me molesto en llamar a muchas de las personas que envían una solicitud de presupuesto para recoger la información que necesito para elaborar el presupuesto de manera más personalizada y establecer un primer contacto directo que genera más confianza. Luego hago seguimiento de todos los presupuestos que envío contactando otra vez a las personas que tardan en contestar un tiempo.

He repescado a muchas personas que se habían quedado atascadas con alguna duda o que estaban indecisas haciendo este tipo de seguimiento. Antes pensaba que quién no contestaba era porque no tenía un interés verdadero, hoy sé que muchas veces no es desinterés si no falta de información lo que hace que alguien se atasque en el proceso.

8 No analizar los datos de mi empresa

Por la misma razón que me limitaba a enviar presupuestos por email y esperar sentada, tampoco llegaba a poder analizar todos los datos de ventas, analítica web y client@s que tenía entre mis manos. Simplemente eran demasiadas cosas para una sola persona.

Hoy en día he implementado un sistema bastante sencillo que me permite recoger en excel todo tipo de datos y contrastarlos entre si para poder usarlos en mi estrategia de marketing.  Gracias a mi pareja que es experto en excel, hemos creado un libro de excel “mágico” que nos permite extraer todos estos datos.

  • Analizar datos como número de visitas en la web/número de contactos/número de presupuestos enviados/número de presupuestos aceptados, me permiten saber en qué punto necesita reforzarse mi estrategia.
  • Saber qué sectores son los que más contratan mis servicios, qué tipo de servicios son los más demandados, etc. me ayuda a centrar mis energías en los ámbitos que mejor están funcionando para mí.
  • Saber en qué punto están los trabajos que hice para antiguos client@s también me ayuda a adelantarme a las necesidades que les puedan ir surgiendo ofreciéndoles servicios muy personalizados.

9 No tener un horario de trabajo

Este quizás sea el error más común y extendido entre l@s trabajador@s por cuenta propia. Como se trata de tu propio negocio, al empezar le dedicas tiempo infinito. Esto significa que trabajas 14 horas al día, fines de semana y festivos incluidos, no tienes vacaciones y trabajar a altas horas de la madrugada no es algo extraordinario.

Esta desorganización solo consigue que te agotes y seas mucho menos productiv@. Mi vida personal y mi negocio mejoraron considerablemente cuando decidí ponerme un horario bastante estricto de trabajo. Ya no trabajo por las tardes a partir de las 18 ni los fines de semana, me tomo un descanso de 2 horas para comer y descansar a mediodía. Pero eso sí, todos los días me siento delante del ordenador durante mi horario de trabajo y cumplo con mi jornada.

Cuidar tu vida personal y hacer tiempo para tener hobbies y hacer deporte, te ayudará a ser más productiv@ y creativ@ y eso se reflejará en los resultados de tu negocio.

10 No tener un sistema de organización pensado para trabajar con varios proyectos a la vez

Cuando empecé a trabajar con varios client@s al mismo tiempo, necesité implementar un sistema que me permitiera ver fácilmente con quién estaba trabajando cada semana, en qué punto estaba en cada proyecto y qué cosas tenía que ir haciendo. Durante el breve tiempo que no lo tuve, tenía que volver a leer decenas de emails y resituarme cada día para saber dónde estaba.

Ahora uso un sistema bastante sencillo, cada semana tengo una hoja dividida en cuadrantes. Cada cliente tiene su propio cuadrante, hay otro para temas de marketing (blog, redes sociales, newsletters…) y otro para presupuestos pendientes. Dentro de los cuadrantes funciono con checklists que me ayudan a saber qué tareas quedan pendientes y por dónde voy con un determinado proyecto. ¡Soy fan de las checklists! Esta sencilla herramienta me ayuda a estar organizada y saber de un vistazo en qué punto estoy, priorizar y planificar cada día de trabajo.


Es muy común cometer errores al emprender, nadie es perfect@. En mi experiencia, todos estos errores en realidad me han ayudado a aprender, afinar mi estrategia y adaptar mi negocio con el tiempo para obtener mejores resultados. Así que no tengas miedo a cometer errores 🙂

 

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